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El Fondo Monetario Internacional (FMI)
El FMI tiene encomendada la función de supervisar el sistema monetario internacional y hacer un seguimiento de las políticas económicas y financieras de sus 187 países miembros.
El crecimiento mundial tropieza, pero se prevé un repunte
Boletín del FMI en línea
Según las proyecciones, la economía mundial, golpeada por la desaceleración de Estados Unidos y Japón, cobrará nuevamente ímpetu el segundo semestre del año, pero el crecimiento sigue estando desequilibrado y se necesita la acción concertada de las grandes economías para evitar los peligros que acechan, señala el FMI en su último análisis.
 

Si bien el FMI mantiene sin grandes cambios la proyección del crecimiento mundial -4,3% este año y 4,5% el próximo-, la institución, integrada por 187 miembros, observó que la suave desaceleración registrada en el segundo trimestre de 2011 “no es tranquilizadora”.

Aunque la mayoría de las economías emergentes y en desarrollo continúan gozando de un crecimiento vigoroso, las desaceleraciones causadas por el terremoto y el tsunami devastadores que sufrió Japón, la debilidad inesperada de la actividad de Estados Unidos, y los shocks de la oferta petrolera lastraron la expansión mundial durante el segundo trimestre del año, afirmó el FMI al presentar en São Paulo, Brasil, una versión actualizada del informe Perspectivas de la economía mundial.

El FMI también dio a conocer actualizaciones del informe sobre la estabilidad financiera mundial (GFSR, por sus siglas en inglés), que evalúa las tendencias de los mercados de capital mundial y del sistema financiero internacional, y del informe Monitor Fiscal, que sigue la evolución de la deuda y las finanzas públicas.

“Un tropezón”

En la zona del euro, el crecimiento, alimentado por una inversión más optimista en Alemania y Francia, ha superado las expectativas, aunque las inquietudes en torno a la profundidad de los retos fiscales en algunos países europeos han renovado la volatilidad financiera.

En referencia a la desaceleración estadounidense, Olivier Blanchard, Consejero Económico del FMI, afirmó considerarla “nada más preocupante que un tropezón”, a pesar de que la recuperación estadounidense seguía siendo débil.

Las tendencias regionales observadas por el FMI son las siguientes (véase el cuadro):

- Asia: El crecimiento de las economías emergentes de Asia apenas se desacelerará respecto de los niveles muy elevados del año pasado. Los trastornos de las redes regionales de producción causados por limitaciones de la oferta en Japón parecen estar contenidos, aunque algunos sectores, sobre todo el de automotores y el de artículos electrónicos, podrían experimentar tensiones a lo largo del verano.

- América Latina se verá fortalecida por la exportación de materias primas y la demanda interna, pero el ritmo de la actividad se moderará en algunas economías que han endurecido las políticas con más firmeza para reducir los riesgos de sobrecalentamiento.

- Europa: Según las proyecciones actuales, el crecimiento de las economías emergentes de Europa será más alto de lo esperado en 2011, y disminuirá en 2012, debido en parte a un marcado ciclo de demanda interna en Turquía.

- África subsahariana: Se proyecta que la actividad seguirá fortaleciéndose, ya que la demanda interna continúa siendo vigorosa y los exportadores de materias primas se están beneficiando de un elevado nivel de precios.

- Oriente Medio y Norte de África: Las perspectivas económicas siguen estando opacadas por las tensiones sociales y políticas, aunque las perspectivas han mejorado para algunos exportadores de petróleo y minerales.



Riesgos generados por el sobrecalentamiento

En una serie de economías emergentes y en desarrollo cuyo producto ya ha alcanzado o superado los niveles previos a la crisis, el FMI considera que la prioridad es adoptar expeditivamente políticas macroeconómicas más restrictivas y utilizar la flexibilidad del tipo de cambio y herramientas macroprudenciales -posiblemente junto con controles de capital- para contribuir a contener el riesgo de ciclos de auge y colapso.

En el caso de las economías con superávits en cuenta corriente excesivos, particularmente en Asia, el reequilibrio de la demanda -a través de la apreciación del tipo de cambio y de reformas estructurales- continúa siendo una prioridad máxima para lograr un crecimiento equilibrado y promover el empleo a mediano plazo.

Crecientes riesgos en el sector financiero

En la actualización del informe GFSR, el FMI dijo que los riesgos financieros se han agudizado desde abril por tres razones: primero, la creciente inquietud en torno a la solidez de la recuperación económica internacional; segundo, las preocupaciones en torno al respaldo político del ajuste en la periferia de Europa, así como los riesgos políticos que rodean al ajuste fiscal en algunas economías avanzadas; y tercero, la búsqueda de mayores rentabilidades a la que está dedicado un número creciente de inversionistas, empujados por un período sostenido de bajas tasas de interés en las economías avanzadas, lo cual podría conducir a una acumulación de desequilibrios financieros, especialmente en los países de mercados emergentes.

“Las autoridades continúan enfrentadas a la posibilidad de shocks potencialmente grandes en el sistema financiero, y la reciente agudización de los riesgos financieros suscita renovadas inquietudes”, declaró José Viñals, Consejero Financiero y Director del Departamento de Mercados Monetarios y de Capital del FMI.

De acuerdo con el FMI, en vista de las recientes inquietudes en los mercados financieros, las autoridades deben intensificar y acelerar las medidas encaminadas a abordar los retos financieros de larga data que representan los déficits públicos, las vulnerabilidades del sistema bancario y la reforma del sector financiero.

El saneamiento de los balances bancarios ha avanzado, pero con lentitud. Algunos bancos continúan arrastrando activos de menor calidad, y persisten importantes retos en términos del financiamiento. Los resultados de la nueva ronda de pruebas de tensión en Europa marcarán un punto de inflexión importante, y los bancos deberán acelerar la recomposición de sus capitales.

Abordar los retos fiscales

Estados Unidos y Japón no logran concretar planes para recortar sus elevados niveles de deuda; entre tanto, como consecuencia de sus problemas de deuda, algunos países europeos deben pagar tasas elevadas para financiarse en los mercados. El FMI dijo que, en vista de las recientes inquietudes de los mercados financieros, las autoridades deben redoblar los esfuerzos por abordar los retos financieros de larga data que representan el riesgo gubernamental, las vulnerabilidades del sistema bancario y las consecuencias imprevistas de las bajas tasas de interés.

En la última edición del informe Monitor Fiscal, el FMI señaló que el déficit de 2011 de Estados Unidos será inferior a la proyección de abril gracias a un aumento del ingreso -producto en parte de importantes ganancias de capital en 2010- y a la disminución del gasto. En consecuencia, los recortes programados para 2012 no tendrán que ser tan profundos para poder cumplir con las metas fijadas por el gobierno.

“Sin embargo, lo que aún falta en Estados Unidos es un consenso político sobre un conjunto exhaustivo y equilibrado de medidas concretas para apuntalar un plan de ajuste a mediano plazo creíble, con objetivos avalados por el Congreso”, afirmó Carlo Cottarelli, titular del Departamento de Finanzas Públicas del FMI, que elaboró el informe. “De lo contrario, los rendimientos de los títulos públicos estadounidenses comenzarían a reflejar una prima de riesgo, lo cual no sería beneficioso ni para Estados Unidos ni para la economía mundial”.

La reducción de las deudas y los déficits públicos se encuentra en marcha en muchas economías avanzadas -sobre todo en la mayoría de Europa y en Canadá-, impulsada por focos de actividad económica vigorosa e ingresos públicos crecientes.

La prioridad fiscal crítica de las grandes economías avanzadas -sobre todo Estados Unidos y Japón- consiste en poner en práctica programas de consolidación creíbles y bien estructurados para afianzar la sostenibilidad de la deuda a mediano plazo. En Estados Unidos, es crítico abordar el tema del tope de la deuda y poner en marcha un plan de reducción del déficit que incluya una reforma de los programas de prestaciones sociales y una reforma tributaria orientada a movilizar ingresos, afirmó el FMI. En Japón, la reforma tributaria debería constituir el núcleo de un programa detallado de reducción del déficit a mediano plazo.

Las economías emergentes y de bajo ingreso están recortando gradualmente las deudas y los déficits fiscales. En varias -incluidos los productores de materias primas que se están beneficiando de los elevados precios de exportación-, la recuperación económica ha sido más veloz y es necesario evitar el sobrecalentamiento, entre otras cosas endureciendo la política fiscal a un ritmo más rápido que el contemplado actualmente.

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