PORTADA / APERTURA / DESTACADO / ACTUALIDAD CEN / TRIBUNA / 7DIAS7TITULARES / EL APUNTE
- Confederaciones
- RSE
- Sectores

 
Plan PREVEA
Programa Voluntario de Reducción de Accidentes
Dpto. Prevención de CEN
El Plan PREVEA es una iniciativa pública para dar apoyo a aquellas empresas con problemas de siniestralidad y que manifiestan su intención de resolverlos.
La importancia de mantener la empresa limpia y ordenada
Dpto. Prevención de CEN
Para garantizar un grado de seguridad aceptable, se hace necesario mantener un lugar de trabajo limpio y ordenado. Muchos de los accidentes que se producen por golpes y caídas son consecuencia de un ambiente desordenado o sucio como suelos resbaladizos, materiales colocados fuera de su lugar, acumulación de desperdicios, etc.
 




El orden y la limpieza tienen una marcada influencia en los accidentes laborales. Un buen estado de orden y limpieza elimina numerosos riesgos de accidente, mejora la productividad y crea hábitos de trabajo correctos.

Por lo tanto, para garantizar un grado de seguridad aceptable, se hace necesario mantener un lugar de trabajo limpio y ordenado. Muchos de los accidentes que se producen por golpes y caídas son consecuencia de un ambiente desordenado o sucio. Ejemplos de ambiente desordenado y sucio son situaciones como: suelos resbaladizos, materiales colocados fuera de su lugar, acumulación de desperdicios, etc.

En otras ocasiones, cuando trabajamos con productos combustibles o inflamables, la falta de orden y limpieza puede ser un factor de riesgo de incendio que ponga en peligro la vida de los trabajadores.

Para afrontar de una manera eficaz el orden y limpieza, hay que implicar a todas las dependencias de la empresa y a todos los trabajadores, con independencia de su categoría.

Se deben implantar unas normasen este aspecto, que deben contar con el compromiso expreso de la Dirección, el cual debe ser difundido para que todos los trabajadores conozcan los objetivos que, en esta materia, se ha marcado la Dirección. También conviene facilitar la comunicación y la participación de los trabajadores para mejorar la forma de hacer las cosas, creando nuevos hábitos de trabajo.

El R.D. 486/1997 por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo, en su Anexo II regula la obligatoriedad de mantener los locales de trabajo limpios y ordenados, con las siguientes directrices:

- Las zonas de paso, salidas y vías de circulación de los lugares de trabajo y, en especial, las salidas y vías de circulación previstas para la evacuación en casos de emergencia, deberán permanecer libres de obstáculos de forma que sea posible utilizarlas sin dificultades en todo momento.

- Los lugares de trabajo, incluidos los locales de servicio, y sus respectivos equipos e instalaciones, se limpiarán periódicamente y siempre que sea necesario para mantenerlos en todo momento en condiciones higiénicas adecuadas. A tal fin, las características de los suelos, techos y paredes serán tales que permitan dicha limpieza y mantenimiento. Se eliminarán con rapidez los desperdicios, las manchas de grasa, los residuos de sustancias peligrosas y demás productos residuales que puedan originar accidentes o contaminar el ambiente de trabajo.

- Las operaciones de limpieza no deberán constituir por so mismas una fuente de riesgo para los trabajadores que las efectúen, o para terceros, realizándose a tal fin en los momentos, de la forma y con los medios más adecuados.

La Guía técnica para la evaluación y prevención de los riesgos relativos a la utilización de lugares de trabajo expone unos criterios respecto al orden y limpieza:

- Al referirse a la periodicidad de la limpieza, nos indica que dependerá del tipo de lugar de trabajo y de su utilización. Sugiere que las zonas de paso y las vías de circulación deben limpiarse al menos una vez por semana. En cuanto a las características de los suelos existe la creencia de que sólo los suelos que tienen superficies pulidas pueden mantenerse limpios, pero la Guía nos indica que un suelo rugoso también puede mantenerse higiénicamente limpio aunque para ello se precise un mayor esfuerzo de limpieza.

- En cuanto al método de limpieza establece que se debe utilizar el más adecuado para cada situación. Se desaconseja totalmente el uso de pistolas de aire comprimido para la limpieza de puestos de trabajo, dado que es fuente de graves accidentes por aproximación a orificios del cuerpo humano.

- Cuando para la limpieza del suelo empleemos métodos húmedos, se balizará y señalizará adecuadamente la zona, y se realizará preferentemente fuera del horario normal de trabajo.

- Respecto a los trabajadores que realizan las operaciones de limpieza, han de recibir la información y formación suficientes sobre los riesgos derivados de los productos de limpieza que manejan, sobre la utilización segura de los equipos de limpieza y sobre la utilización de los equipos de protección individual.

Podemos intuir que el estado del orden y limpieza en nuestra empresa no es el adecuado a través de síntomas como:

- Aspecto sucio del lugar de trabajo, de las personas, fugas, goteras, poca luz, …

- Desorden, reflejado por pasillos ocupados, útiles amontonados, cables sueltos, ...

- Falta de sitio en los almacenes

- Estanterías repletas de útiles cuya identificación es complicada.

- Soluciones provisionales de los problemas.

- Elementos de máquina rotos o que faltan

- Desinterés del personal por su área de trabajo.

Para mantener una empresa ordenada y limpia se requiere cuatro tipos de actuaciones básicas:

1.- Eliminar lo innecesario y clasificar lo útil

2.- Acondicionar los medios para guardar y localizar el material fácilmente

3.- Evitar ensuciar y limpiar enseguida

4.- Favorecer el orden y limpieza

Eliminar lo innecesario y clasificar lo útil

Lo primero que debemos hacer es estimar de una manera objetiva los elementos que son realmente necesarios para las operaciones que vayamos a realizar, retirando del entorno de trabajo, y en su caso eliminando los elementos innecesarios.

El paso siguiente consistirá en clasificar los elementos que hemos considerado necesarios según su grado de necesidad. Para ello podemos emplear los parámetros de frecuencia y de cantidad.

- La frecuencia nos permitirá almacenar fuera del área de trabajo aquello que se utilice esporádicamente

- La cantidad de elementos necesarios nos permitirá retirar del entorno de trabajo el exceso de material

Acondicionar los medios para guardar y localizar el material fácilmente

Una vez que se ha conseguido eliminar lo innecesario, debemos establecer claramente donde tiene que estar cada cosa de modo que todo trabajador sepa de manera clara donde va a encontrarla y donde debe devolverla.

En esta etapa es importante implantar un procedimiento de ordenación de los elementos necesarios para el trabajo, para lo cual consideraremos dos fases: decisión de las localizaciones más apropiadas e identificación de las localizaciones.

La localización más adecuada la elegiremos en base a su funcionalidad, rapidez de localización y rapidez de devolución a su posición de procedencia. También tendremos en cuenta aspectos como la frecuencia y la secuencia de uso de los mismos, evitando movimientos y desplazamientos innecesarios.

Una vez que hemos decidido las mejores localizaciones, necesitamos identificarlas de forma clara. Esto nos permitirá la delimitación de los espacios de trabajo de las vías de tránsito y de las áreas de almacenamiento.

Estas delimitaciones en algunos casos son obligatorias. El R.D. 486/1997, establece en su Anexo I, lo siguiente respecto a las vías de circulación:

- Las vías de circulación de los lugares de trabajo, tanto las situadas en el exterior de los edificios y locales como en el interior de los mismos, incluidas las puertas, pasillos, escaleras, escalas fijas, rampas y muelles de carga, deberán poder utilizarse conforme a su uso previsto, de forma fácil y con total seguridad para los peatones o vehículos que circulen por ellas y para el personal que trabaje en sus proximidades

- Siempre que sea necesario para garantizar la seguridad de los trabajadores, el trazado de las vías de circulación deberá estar claramente señalizado

Debemos prestar especial atención a la señalización de áreas peligrosas para evitar o minimizar el riesgo de caídas, choques y golpes. Para una mayor concreción de cómo realizar las señalizaciones debemos acudir al R.D. 485/1997.

Evitar ensuciar y limpiar enseguida

No debemos considerar la limpieza como una tarea ocasional sino que debe estar profundamente enraizada en los hábitos diarios de trabajo.

La planificación de la limpieza diaria debe formar parte de un procedimiento de actuación que los empleados deben conocer y aplicar, y el cual debe contener:

- Un objetivo claro, el de mantener los lugares de trabajo limpios y ordenados

- Unos destinatarios que con carácter general serán todos los trabajadores

- Unos medios materiales necesarios y puestos a disposición de los trabajadores o ubicados de manera estratégica

- Unos métodos de limpieza que garanticen que las operaciones de limpieza no generarán peligros

Hay que señalar que, cuando se genere una situación accidental, hay que subsanarla inmediatamente.

Favorecer el orden y limpieza

El objetivo último consiste en convertir en hábitos de trabajo la organización esta materia e implantar una disciplina de trabajo. Para ello es necesario:

- Un apoyo firme de la dirección

- Una asignación clara de las tareas a realizar y de los involucrados en la ejecución de las mismas

- Integrar estas actividades en el flujo de trabajo normal

- Responsabilizar a una persona del cumplimiento de los procedimientos establecidos

Sería conveniente que la verificación y control de estos procedimientos se realizara, como mínimo, semanalmente.

Repercusiones

Podemos afirmar que el orden y la limpieza repercuten positivamente sobre:

- La seguridad, ya que hay menos accidentes ya que se evitan: golpes por estar rodeados de elementos innecesarios, caídas, incendios,…

- La eficiencia. Al reducir: el tiempo de búsqueda de los elementos necesarios, el coste del inventario,…

- La calidad, ya que mejoramos el nivel de calidad de los productos

- El personal. Hacemos crecer su motivación ya que: hace lo que tiene que hacer con el menor esfuerzo posible y contribuyen a asegurar su puesto de trabajo.

Conclusiones

- Para mantener una empresa ordenada y limpia es fundamental el compromiso de la Dirección, conseguir la implicación de todos y a todos los niveles

- Para lograr mantener los lugares de trabajo en condiciones óptimas es necesario:

a) Informar y formar sistemáticamente

b) Un sitio bien señalado para cada elemento y cada elemento en su sitio

c) Eliminar los focos de suciedad

d) Fijar las normas y respetarlas

- Un buen estado de orden y limpieza elimina numerosos riesgos de accidente, simplifica el trabajo y mejora la productividad y el aspecto del lugar de trabajo, creando y manteniendo hábitos de trabajo correctos

Bibliografía

- Real Decreto 39/1997 por el que se establecen las Disposiciones Mínimas de Seguridad y Salud en los Lugares de Trabajo

- Guía técnica para la evaluación y prevención de los riesgos relativos a la utilización de lugares de trabajo

- NTP 481: Orden y limpieza de lugares de trabajo

- Real Decreto 485/1997 sobre disposiciones mínimas en materia de señalización de seguridad y salud en el trabajo

- Las 5S. Orden y limpieza en el puesto de trabajo. Francisco Rey Sacristán. Editorial: Fundación Confemetal

- Área de trabajo. Orden y limpieza de lugares de trabajo. Parte 1. Centro Nacional de Condiciones de Trabajo

Ver contenido completo