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Seguridad y salud de la trabajadora embarazada
Dpto. Prevención de CEN
Aunque se debe prestar especial atención a la prevención de los riesgos laborales de las mujeres trabajadoras en situación de embarazo o de lactancia, para conseguir la protección de la maternidad, la salud y seguridad de estas trabajadoras pueden ser adecuadamente conducidas según los procedimientos habituales de prevención y protección de riesgos laborales.
El trabajador autónomo y la prevención de riesgos laborales
Dpto. prevención de CEN
La entrada en vigor en 2007 del Estatuto del Trabajo Autónomo (Ley 20/2007, de 11 de julio) supuso un paso importante en la protección de la salud y seguridad de más de tres millones de autónomos que trabajan en nuestro país.
 




Este Estatuto supone un paso importante a la hora de considerar al autónomo como sujeto necesitado de protección, ya que los riesgos derivados del trabajo son los mismos para todos los trabajadores, sean asalariados o por cuenta propia.

El artículo 2, del Decreto 2.850/1970, de 20 de agosto, por el que se establece el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos de la Seguridad Social, dicta que: “Trabajador que de forma personal y directa realiza una actividad lucrativa sin sujeción a contrato de trabajo y encuadrado en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos de la Seguridad Social, aun cuando utilice el servicio remunerado de otras personas”.

También, el artículo 1.1. Ley 20/2007, de 11 de julio, del Estatuto del Trabajador Autónomo, define al trabajador autónomo como: “Persona física que realice de forma habitual, personal, directa, por cuenta propia y fuera del ámbito de dirección y organización de otra persona, una actividad económica o profesional a título lucrativo, den o no ocupación a trabajadores por cuenta ajena”.

Se pueden encontrar también referencias a la prevención de riesgos laborales del autónomo en:

- El artículo 4, 5 y 8 de la Ley 20/2007, de 11 de julio, del Estatuto del Trabajador Autónomo.
- La Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales, en sus artículos 3.1, 15.5 y 24.5.
- El Real Decreto 171/2004, de 30 de enero, por el que se desarrolla el artículo 24 de la Ley 31/1995 de PRL.
- El Real Decreto 1627/1997, sobre seguridad y salud en obras de construcción.
- La Ley 32/2006, de 18 de octubre y Real Decreto 1109/2007, de 24 de agosto, por el que se desarrolla dicha ley, reguladoras de la subcontratación en el sector de la construcción.

Con la aparición de la Ley 20/2007, del Estatuto del Trabajador Autónomo, aparece la figura del trabajador autónomo dependiente.

Trabajador autónomo dependiente

Esta figura se ubica entre el trabajador autónomo y el trabajador por cuenta ajena, y se define como: aquél que realiza una actividad económica o profesional a título lucrativo y de forma habitual, personal, directa y predominante para una persona física o jurídica, denominada cliente, del que depende económicamente por percibir de él, al menos, el 75 por ciento de sus ingresos por rendimientos del trabajo y de actividades económicas o profesionales.

La principal diferencia respecto del autónomo es la dependencia económica directa de un solo cliente, al menos en un 75% de sus ingresos y la imposibilidad de poder subcontratar con empleados o terceros dicha prestación.

Por otro lado, la diferencia esencial con un trabajador por cuenta ajena será la realización de la actividad bajo sus propios criterios con una infraestructura propia y asumiendo el riesgo y ventura de la operación.

Derechos y obligaciones de los autónomos en materia de prevención de riesgos laborales

En el artículo 4, apartado 3e, se hace referencia a los derechos profesionales individuales que poseen los autónomos en el ejercicio de su actividad profesional, y que no son otros más que el derecho a su integridad física y a una protección adecuada de su seguridad y salud en el trabajo.

La Ley del Estatuto del Trabajo Autónomo establece una serie de derechos y obligaciones en materia de prevención de riesgos laborales para los autónomos.

En cuanto a los derechos se pueden destacar:

1.- Cuando los autónomos deban operar con maquinaria, equipos, productos, materias o útiles proporcionados por la empresa para la que ejecutan su actividad profesional, pero no realicen esa actividad en el centro de trabajo de tal empresa, por lo que se encontraría fuera de control de los responsables de prevención de la misma, los autónomos deben recibir la información necesaria para que la utilización y manipulación de la maquinaria, equipos, productos, materias primas y útiles de trabajo se produzcan sin riesgos para la seguridad y la salud.

2.- Los autónomos que desarrollen actividades en un centro de trabajo ajeno, deberán recibir del titular de dicho centro de trabajo la información y las instrucciones adecuadas en relación con los riesgos existentes, las medidas de protección y prevención correspondientes, así como las medidas de emergencia en caso de ser necesarias.

3.- El autónomo tendrá derecho a interrumpir su actividad y abandonar el lugar de trabajo cuando considere que dicha actividad o su entorno entraña un riesgo grave e inminente para su vida o salud.

Respecto a las obligaciones, cuando en un mismo centro de trabajo desarrollen actividades autónomos y trabajadores de otra u otras empresas, así como cuando los autónomos ejecuten su actividad profesional en los locales o centros de trabajo de las empresas para las que presten servicios, los autónomos y empresarios establecerán los medios de coordinación de las actividades que sean necesario para la protección y prevención de riesgos laborales e intercambiarán la información sobre los mismos para que los trabajadores reciban todas las informaciones referidas a:

1.- Los riesgos para la seguridad y la salud de los trabajadores en el trabajo, tanto aquéllos que afecten a la empresa en su conjunto como a cada tipo de puesto de trabajo o función.

2.- Las medidas y actividades de protección y prevención aplicables a dichos riesgos.

3.- Las medidas adoptadas.

Deberes profesionales básicos

El artículo 5 de la Ley del Estatuto del Trabajador Autónomo hace referencia a los deberes profesionales básicos: Cumplir con las obligaciones en materia de seguridad y salud laborales que la ley o los contratos que tengan suscritos les impongan, así como seguir las normas de carácter colectivo derivadas del lugar de prestación de servicios.

La Ley 20/2007 del Estatuto del Trabajador Autónomo y la Prevención de Riesgos Laborales

El artículo 8 de esta Ley es el que se refiere de forma más amplia a la Prevención de Riesgos Laborales, estableciendo medidas preventivas y sancionadoras:

- Las Administraciones Públicas competentes asumirán un papel activo en relación con la prevención de riesgos laborales de los trabajadores autónomos, por medio de actividades de promoción de la prevención, asesoramiento técnico, vigilancia y control del cumplimiento por los trabajadores autónomos de la normativa de prevención de riesgos laborales.

- Las Administraciones Públicas competentes promoverán una formación en prevención específica y adaptada a las peculiaridades de los trabajadores autónomos.

- Cuando en un mismo centro de trabajo desarrollen actividades trabajadores autónomos y trabajadores de otra u otras empresas, así como cuando los trabajadores autónomos ejecuten su actividad profesional en los locales o centros de trabajo de las empresas para las que presten servicios, serán de aplicación para todos ellos los deberes de cooperación, información e instrucción previstos en los apartados 1 y 2 del artículo 24 de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales.

- Las empresas que contraten con trabajadores autónomos la realización de obras o servicios correspondientes a la propia actividad de aquéllas, y que se desarrollen en sus propios centros de trabajo, deberán vigilar el cumplimiento de la normativa de prevención de riesgos laborales por estos trabajadores.

- Cuando los trabajadores autónomos deban operar con maquinaria, equipos, productos, materias o útiles proporcionados por la empresa para la que ejecutan su actividad profesional, pero no realicen esa actividad en el centro de trabajo de tal empresa, ésta asumirá las obligaciones consignadas en el último párrafo del artículo 41.1 de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales.

- La responsabilidad del pago de indemnizaciones por el incumplimiento de las obligaciones legales, recaerá directamente sobre el empresario infractor, lo será con independencia de que el trabajador autónomo se haya acogido o no a las prestaciones por contingencias profesionales.

- El trabajador autónomo tendrá derecho a interrumpir su actividad y abandonar el lugar de trabajo cuando considere que dicha actividad entraña un riesgo grave e inminente para su vida o salud.

- Las disposiciones contenidas en el presente artículo se aplicarán sin perjuicio de las obligaciones legales establecidas para los trabajadores autónomos con asalariados a su cargo en su condición de empresarios.

Finalmente, en la disposición adicional duodécima del Estatuto se hace referencia a la información y formación, y se dispone que con la finalidad de reducir la siniestralidad y evitar la aparición de enfermedades profesionales en los respectivos sectores, las asociaciones representativas de los trabajadores autónomos y las organizaciones sindicales más representativas podrán realizar programas permanentes de información y formación correspondientes a dicho colectivo, promovidos por las Administraciones Públicas competentes en materia de prevención de riesgos laborales y de reparación de las consecuencias de los accidentes de trabajo y las enfermedades profesionales.

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